

El uso de protección solar es muy importante y no solo en la época de verano. El sol puede ir cambiando la estructura de la piel, desde la aparición de manchas y arrugas hasta el desarrollo de un melanoma, por lo que el uso de un buen protector solar es una inversión en belleza, pero también en salud. El uso de fotoprotector debe ser el correcto aplicándolo de manera generosa y renovándolo aproximadamente cada 2 horas. Además de elegir el fotoprotector por su nivel de protección, está bien conocer otras características de los protectores solares para su elección.
La piel de los niños es más delicada que la de los adultos, puede llegar a ser hasta 10 veces más fina. Por esto lo recomendado es evitar la exposición directa al sol de los bebés al menos hasta los 6 meses, a partir de esa edad se puede exponer al sol, pero siempre usando protección solar y periodos cortos de tiempo. Además de sufrir quemaduras con más facilidad el riesgo de deshidratación es mayor, a lo que se le suma que ellos no son capaces de decirnos si se encuentran mal o tienen demasiado calor, por lo que el mejor fotoprotector en bebés es no exponerlos al sol. En los niños siempre es mejor usar protectores con filtros minerales, con protección de SPF 50+ y aplicar en abundante cantidad, repitiendo su aplicación aproximadamente cada hora y después de cada baño y de secarlos con la toalla.
El uso de protección solar por sí solo ya es un paso fundamental en nuestra rutina antiedad, la exposición al sol daña nuestra piel y hace que se acelere el proceso de envejecimiento. Además de por la deshidratación que sufre, porque la piel pierde la capacidad de regenerarse. Si queremos evitar este envejecimiento debemos elegir un fotoprotector que en su formulación contengan antioxidantes para frenar la aparición de arrugas a la vez que nos protege del sol y otros activos que eviten el daño en el ADN.
Cuando tomamos el sol es porque nos gusta tener la piel más morena, esto no puede convertirse en una obsesión porque cada piel tiene un tono distinto y no todos podemos tener el mismo nivel de moreno. El moreno es debido a que tras la exposición al sol se activa la producción de melanina como un mecanismo de protección de nuestras células frente a las radiaciones solares. Si queremos aumentar nuestro moreno tenemos que escoger un fotoprotector que potencie la activación de melanina.
Uno de los problemas asociados al sol son las manchas, la piel tiene memoria y es común la aparición de manchas después de años de exposición. Del mismo modo que la melanina hace que estemos más morenos protegiéndonos de la radiación solar, también su sobreproducción en zonas concretas lleva a la aparición de manchas. Es importante el uso de fotoprotectores que prevengan de la aparición de manchas y ayuden a corregir las ya existentes con activos despigmentantes y reparando el daño solar en el ADN.
En nuestra rutina de belleza el fotoprotector debe ir después de la limpieza del rostro y de la aplicación de nuestro sérum y crema, una vez aplicado el protector solar tenemos que esperar unos 15 minutos para aplicar el maquillaje. Este paso lo podemos unificar escogiendo un protector solar con color que permita protegernos de las radiaciones solares a la vez que te maquillas.
El uso de la nutricosmética es un refuerzo en el uso de la protección solar tópica. Gracias a ella cuidamos nuestra piel desde dentro y la preparamos para la exposición al sol. Ayudan a frenar el fotoenvejecimiento por su contenido en antioxidantes, potencian la síntesis de melanina consiguiendo así un bronceado más uniforme y disminuyen el riesgo de las quemaduras solares. El uso de un nutricosmético adecuado junto a la correcta aplicación de nuestro fotoprotector es la combinación perfecta para exponernos al sol.
Después de la exposición al sol y para terminar de cuidar bien nuestra piel es importante que usemos un after sun para que la piel recupere su nivel de hidratación lo antes posible. También va a ayudar a bajar la temperatura de la piel que tras tomar el sol se encuentra más elevada de lo normal y por último una correcta recuperación ayuda a frenar el temido envejecimiento de la piel. Después de unos días de sol y vacaciones se recomienda continuar con el uso del after sun durante unos días para revertir el daño provocado en la piel.
Ahora que conoces el abanico de posibilidades que hay en el mundo de la fotoprotección busca en nuestra web y escoge la mejor protección para ti y para los tuyos. Busca el formato que más se adapta a ti y a tus necesidades, la textura que más te gusta, el tipo de piel que tienes y si necesitas algún cuidado especial como tratar las manchas o el envejecimiento. Encuentra tu fotoprotector y evita los daños que provoca el sol de la manera más adecuada para ti.
